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El Profeta y el Profeta Mensajero

Hermanos en la fe, no hay forma de protegerse de esto ni de mantenerse firme en el bien, excepto siguiendo el camino de los profetas. Dios envió a los profetas y mensajeros para guiarnos hacia lo que es mejor para nosotros tanto en esta vida como en la otra. Todos los profetas eran musulmanes, y han estado preservados del descreimiento tanto antes de su profecía tal como después, Allah también los ha preservado de los pecados mayores y de los pecados menores que contienen una bajeza. Los Profetas también estaban preservados de las enfermedades repulsivas, las enfermedades repugnantes como la lepra o la salida de gusanos del cuerpo. Son todos verídicos, honestos y extremadamente inteligentes.

LA NOCHE DE LA MITAD DE SHA^BAN

El mes de Sha’ban precede a Ramadán y contiene una noche bendecida, la noche de la mitad de Sha’ban, durante la cual Allah perdona a los creyentes, excepto a los mushrik (descreídos) y los mushahin (aquellos con rencor a un hermano musulmán). Se recomienda ayunar el 15 de Sha’ban y reconciliarse con los hermanos musulmanes. La Predestinación de Allah no cambia, ni siquiera durante esta noche, y las súplicas son una causa, no un cambio de la Voluntad Divina.

El ayuno

El ayuno del mes de Ramadán es obligatorio para los musulmanes, salvo para aquellos con excusas válidas como enfermedad, edad avanzada o menstruación. Los pilares del ayuno son la intención, manifestada en el corazón durante la noche previa, y la abstinencia de comer, beber y otras acciones anuladoras desde el alba hasta la puesta de sol. Dormir durante el día no anula el ayuno, pero se recomienda aprovechar el mes para multiplicar los actos de adoración.

EL MÉRITO DE RAMADÁN

Ramadán es una oportunidad única para obtener el perdón y la salvación. El ayuno y la adoración durante este mes bendito, especialmente en la noche de al Qadr, son actos de gran mérito. Es fundamental priorizar las obligaciones religiosas, como el rezo, y evitar distracciones como películas y redes sociales.