Dios existe sin lugar. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

La Apostasía

Está confirmado que la mejor de las obras es creer en Al-lāh y en Su Mensajero, y que la peor de las injusticias, el peor de los pecados, el único pecado que Al-lāh no perdona, el pecado por el cual la persona que muere con ello es castigado, sin disminución, sin descanso, sin alivio, en el fuego del infierno para toda la eternidad, es el descreimiento. Dentro del descreimiento hermanos en el Islām, hay varios tipos, tal como los asociadores, o los que niegan la Existencia de Al-lāh, los ateos, cual es el peor de los descreimientos. Y el descreimiento más feo es la apostasía, el hecho de salir del Islām, el hecho de abandonar la verdad para coger lo falso, el hecho de dejar las luces del Islām para formar parte de los desviados de la verdad y la justicia, ese es el descreimiento más feo, la apostasía hermanos en el Islām. Dentro de la apostasía hay tres categorías: creencias, actos y palabras.

Advertencia del insulto contra Allah

Es un deber estar agradecidos con Allah por la lengua, evitando usarla para el mal, incluyendo insultar a Allah. Quien insulta a Allah, incluso en broma o enojado, comete descreimiento y sale del Islam. Atribuir imperfecciones a Allah, como tener forma o estar en un lugar, también constituye descreimiento.

Arrepentimiento. ¿Cómo arrepentirse en el Islam?

¿Qué es el arrepentimiento (at-Tawbah)? El arrepentimiento es lamentar haber desobedecido a Dios, abstenerse y tener la intención de no cometer el pecado después de eso. Si el pecado fue dejar de lado una obligación, entonces debe cumplirla, y si el pecado implica descuidar un derecho de una persona, entonces debe satisfacer el derecho o se busca el perdón de la persona afectada.

¿Cómo convertirse al Islam? Hacerse musulmán

Para hacerse musulmán, hay que PRONUNCIAR los dos testimonios de fe y creer en el significado de estos (dejando toda creencia contraria al islam), los cuales son, "Testifico que no hay Dios sino Dios y que MuḤammad es el mensajero de Dios". Si la persona no consigue pronunciar correctamente “MuḤammad” en árabe (Debido a la letra "Ḥa"), llama el profeta MuHammad por su apodo, Abu-l-Gaasim, es decir el padre de Gaasim, quien era su hijo. Entonces la persona dice: Testifico que no hay Dios sino Dios y que Abu-l-Gaasim es el mensajero de Dios.

El Profeta y el Profeta Mensajero

Hermanos en la fe, no hay forma de protegerse de esto ni de mantenerse firme en el bien, excepto siguiendo el camino de los profetas. Dios envió a los profetas y mensajeros para guiarnos hacia lo que es mejor para nosotros tanto en esta vida como en la otra. Todos los profetas eran musulmanes, y han estado preservados del descreimiento tanto antes de su profecía tal como después, Allah también los ha preservado de los pecados mayores y de los pecados menores que contienen una bajeza. Los Profetas también estaban preservados de las enfermedades repulsivas, las enfermedades repugnantes como la lepra o la salida de gusanos del cuerpo. Son todos verídicos, honestos y extremadamente inteligentes.

El rezo y el rezo en asamblea. Oración Islámica

Que las alabanzas sean para Al-lāh, Quien nos ha ordenado realizar cinco oraciones durante el día y la noche. Él, ha prometido, a quienes las realicen tal y como les ordenó, la recompensa de cincuenta oraciones, por Su gracia. Hizo de estas oraciones una causa de expiación de los pequeños pecados que se cometerían entre ellas, por misericordia y gracia de Él. Y a través de la oración, inunda los corazones de los virtuosos (Awliya')con placer y serenidad. 

El amor por el Profeta Muḥammad صلى الله عليه وسلم

Que sepan hermanos en el Islām, que amar al Profeta Muhammad (Sal-lal-lāhu ^alayhi wa sal-lam) forma parte de las obligaciones del corazón, es decir, que toda persona responsable según la Ley del Islām debe amar al Profeta Muḥammad (Sal-lal-lāhu ^alayhi wa sal-lam), amar al mejor de los mejores (^Alahi s-Salāt wa salām), amar a aquel para quien el tronco de palmera seca lloró y gimió como un niño por haber dejado de estar en contacto con él, amar a aquel que nos ha enseñado el Tawhid, el Tanzih de Al-lāh, el hecho de que Al-lāh, Dios, el Único que merece ser adorado, el Único con la capacidad de crear a partir de la nada, Él subhānahu wa ta^āla, no se asemeja en absolutamente nada a todo lo que ha sido creado.

La Eminencia del Agradecimiento a Dios por Sus Gracias

Muchos no conocen qué es el verdadero agradecimiento. Quien ha recibido de Allah la gracia de la verdad debe ser de quienes agradecen al Creador. Hay dos tipos de agradecimiento: el obligatorio y el recomendado. El agradecimiento obligatorio consiste en no utilizar loque Allah te concedió en lo prohibido: ya sea tu cuerpo o los bienes materiales que te ha concedido. El agradecimiento recomendado es la alabanza con la lengua que indica que Allah es quien concede las gracias a sus esclavos sin que sea obligatorio para Él.

Dar una opinión sin conocimiento

Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo. En efecto nuestro Señor tabāraka wa ta^ālā dice en el Qur’ān al Karīm: Lo que significa: “ No hables de las cosas que no tienes conocimiento, por cierto, del oído, de la vista y del corazón, de todo eso se pedirá cuenta a cada uno de los siervos.” O sea, no digas las palabras sin ciencia, sin conocimiento. Cierto es que dar una fatwa sin ciencia, Al-lāh pide cuentas a Su siervo en el día del juicio sobre el uso que habrá hecho de su lengua, de su oído, de su vista, de su corazón, y sobre lo que ha dicho en el bajo mundo.

La fatwa sin conocimiento

El hecho de dar juicios religiosos (fatwās) sin conocimiento conlleva un gran peligro, ya que esto constituye un pecado mayor. Solo los mujtahids, sabios con la capacidad de deducir juicios a partir de textos religiosos, pueden emitir fatwās. Quienes hablan sin conocimiento o buscan fatwās en ignorantes se desvían y desvían a otros.

Allah es el Creador de los siervos y de sus actos

Allah es el único Creador de todo, incluyendo los actos humanos, tanto voluntarios como involuntarios. El ser humano solo adquiere sus actos mediante su intención, pero no los crea. Todo ocurre por la Voluntad de Allah, y creer en la predestinación del bien y del mal forma parte esencial de la fe.

Al-lāh es el Creador de los siervos y de sus actos.

Entre los fundamentos de la creencia musulmana está creer que Al-lāh es nuestro Creador, o sea es Quien nos dio la existencia a partir de la nada, y también es el Creador de nuestros actos,  es Quien los da la existencia a partir de la nada. Se relata del Imām al-Junayd al-Baghdadiyy, que lo interrogaron acerca del tawhid – la creencia en la Unicidad de Al-lāh – y contestó: “Nadie da la existencia a cualquier cosa de las sustancias (a^yan) y de los actos (a^māl), o sea nadie los crea, sino Al-lāh ta^ālā.”