Ramadán. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

Perseverar en la adoración después de Ramadán

Tras el mes de Ramadán, es crucial mantener la adoración y evitar los pecados. Thaabit al-Bunaani, un ejemplo de perseverancia. Se insta a los musulmanes a continuar con las buenas prácticas, asistir a asambleas de conocimiento y no abandonar los rezos obligatorios, recordando que el conocimiento es más valioso que el dinero y la puerta del arrepentimiento permanece abierta hasta la muerte.

EL MÉRITO DE RAMADÁN

Ramadán es una oportunidad única para obtener el perdón y la salvación. El ayuno y la adoración durante este mes bendito, especialmente en la noche de al Qadr, son actos de gran mérito. Es fundamental priorizar las obligaciones religiosas, como el rezo, y evitar distracciones como películas y redes sociales.

La confirmación del ayuno de Ramadan

El ayuno de Ramadán es obligatorio para los musulmanes adultos, sanos, y con la capacidad de hacerlo. Quien lo incumpla sin una excusa válida comete un pecado grave. Su inicio y fin se determinan por la observación de la luna creciente, no por cálculos. Aquellos que se basan en cálculos para determinar los meses lunares cometen un error.

La noche del Qadr

Ramadán es el mes en el que Allah descendió el Qur’an, siendo la noche de al-Qadr la mejor de todas las noches del año. Esta noche, llena de bendiciones, ocurre en Ramadán y se caracteriza por la presencia de numerosos ángeles, incluyendo a Jibril. Se recomienda multiplicar los actos de bien, como la oración, el recuerdo de Allah y la recitación del Qur’an, durante estas noches.

LA NOCHE DE LA MITAD DE SHA^BAN

El mes de Sha’ban precede a Ramadán y contiene una noche bendecida, la noche de la mitad de Sha’ban, durante la cual Allah perdona a los creyentes, excepto a los mushrik (descreídos) y los mushahin (aquellos con rencor a un hermano musulmán). Se recomienda ayunar el 15 de Sha’ban y reconciliarse con los hermanos musulmanes. La Predestinación de Allah no cambia, ni siquiera durante esta noche, y las súplicas son una causa, no un cambio de la Voluntad Divina.

El ayuno

El ayuno del mes de Ramadán es obligatorio para los musulmanes, salvo para aquellos con excusas válidas como enfermedad, edad avanzada o menstruación. Los pilares del ayuno son la intención, manifestada en el corazón durante la noche previa, y la abstinencia de comer, beber y otras acciones anuladoras desde el alba hasta la puesta de sol. Dormir durante el día no anula el ayuno, pero se recomienda aprovechar el mes para multiplicar los actos de adoración.

Ramaḍān es el mes en el cual fue revelado el Qur’ān

El mes de Ramaḍān es la oportunidad de la vida y puede ser que no se repita. El mes de Ramaḍān es el mejor mes del año. Durante el mes de Ramaḍān las puertas del paraíso permanecen abiertas y las del infierno cerradas.

Las leyes del ayuno

El ayuno del mes de Ramadān es una obligación confirmada por el texto del Qur’ān, de la Sunnah y por la Unanimidad. Es bien sabido que su juzgamiento de obligación forma parte de la religión, eso es conocido tanto por los sabios, como por el común de las personas.

Lo que ocurrió en Raŷab

Es durante este mes que Aminah la hija de Wahab, se quedó embarazada del Profeta Muḥammad صلى الله عليه وسلم. Es también durante este mes que falleció el gran sabio del islām, el Imam ash-Shafi^iy رضي الله عنه . Y falleció también As-hamah an-Najashiy el rey de Habasha.

Lo que ocurrió en el mes de Rajab

En este mes de Rajab ocurrieron sucesos muy importantes tanto durante la vida del Profeta Muhammad cómo después de su fallecimiento. Fue en Rajab cuando ocurrió el milagro del Isra’ wa l-Mi^raj, el viaje nocturno y la ascensión a los cielos. Fue también durante el mes de Rajab cuando se reveló la obligación de efectuar los cinco rezos diarios. Y fue también en este mes que el Profeta rezó de imam dirigiendo a todos los demás profetas. Fue durante este mes cuando Aminah la hija de Wahab quedó embarazada de la mejor criatura, del Profeta Muhammad. El padre del Profeta se llamaba ^Abdu l-Lah.

La injusticia es fuente de oscuridad

Hay que saber que la injusticia es uno de los pecados más graves que conducen a la perdición, la mayor corrupción, los crímenes más viles que se han extendido en nuestro tiempo y en nuestra sociedad actual, que Dios nos proteja de ella. Es un pecado, una vergüenza patente que hará tocar fondo al que lo comete y que lo expondrá al castigo de Dios العَظِيم Al- ^Adhīm - Aquel que tiene eminencia sobre todas las cosas - un pecado que siembra en el corazón de las personas la animosidad y el odio hacia los injustos, y que les hace sospechar de ello y mantenerse alejados de ellos tal como nos alejamos de los lobos y de las víboras. El injusto tendrá remordimiento incluso si la gente vil lo hubiera elogiado, y el oprimido que ha tenido paciencia estará sano y salvo, incluso si la gente cercana o lejana lo había culpado.

Perseverar en la adoración en la época de las disensiones

Que sepáis hermanos en el Islām, que Dios عزّ وجلّ nos creó, nos hizo existir en este bajo mundo efímero para una sabiduría eminente y muy importante: Él nos creó para ordenarnos que Le adoremos a Él, solo a Él sin asociarLe nada. Nos ha creado, para que Le obedezcamos en todas las órdenes que nos ha dado, y nos abstengamos de todo lo que nos ha prohibido, porque Dios سبحانه وتعالى merece ser adorado.