cumplir con los deberes religiosos. Enseñanza del conocimiento islámico para conversos y principiantes e Información sobre la religión musulmana de forma gratuita. Islam.ms

Perseverar en la adoración después de Ramadán

Tras el mes de Ramadán, es crucial mantener la adoración y evitar los pecados. Thaabit al-Bunaani, un ejemplo de perseverancia. Se insta a los musulmanes a continuar con las buenas prácticas, asistir a asambleas de conocimiento y no abandonar los rezos obligatorios, recordando que el conocimiento es más valioso que el dinero y la puerta del arrepentimiento permanece abierta hasta la muerte.

La incitación a cumplir los rezos recomendados asociados con los rezos obligatorios y los otros rezos supererogatorios

Allah ordena adorarlo, obedecerlo y cumplir con sus mandatos. El rezo es la primera práctica obligatoria después de la fe en Allah y su Mensajero. El Profeta Muhammad ﷺ recomendó rezos adicionales, como el duha y el witr, que ofrecen grandes recompensas.

Los pilares del Islam

Los pilares del islâm son cinco: testificar que no hay Dios sino Dios y que MuHammad es el mensajero de Dios, rezar, pagar la zakat (caridad obligatoria), ayunar Ramadân, y cumplir con los ritos del peregrinaje (Hajj) para quien tiene la capacidad de realizarlo.

Los 4 decretos

La fatwa sin conocimiento

El hecho de dar juicios religiosos (fatwās) sin conocimiento conlleva un gran peligro, ya que esto constituye un pecado mayor. Solo los mujtahids, sabios con la capacidad de deducir juicios a partir de textos religiosos, pueden emitir fatwās. Quienes hablan sin conocimiento o buscan fatwās en ignorantes se desvían y desvían a otros.

Ablución en el Islâm (Wuḍū’)

La ablución es una condición para la validez del rezo, esto significa que los rezos son inválidos sin purificación. Hay seis (6) asuntos (integrantes) que la persona debe cumplir para que el wuḍū’’ sea válido, y todos los demás asuntos que la religión ordena que se realicen durante el wuḍū’ son sunnah (recompensables, no obligatorios). Los integrantes son: La intención apropiada, lavarse la cara, lavarse los brazos, pasar la mano húmeda por la cabeza, lavarse los pies y observar este orden.